
Cuando esta falta ¿qué hacer?
Leyendo una revista, encontré este artículo que hablaba de cómo se inspiraban, estos grandes de las letras.
Charles Dickens orientaba su cama hacia el norte para aumentar su creatividad y viajaba siempre con una brújula por si las musas le pillaban fuera de casa. Y si la inspiración cardinal fallaba se la bebía a sorbos como:
Lord Byron que solía echar mano del láudano: una tintura de alcohol y opio de propiedades narcóticas.
Friedrich Schiller tenía el escritorio lleno de manzanas podridas, el olor putrefacto le ayudaba a inspirarse y según dicen levanta el estado de ánimo y es útil para tratar ataques de pánico.
Víctor Hugo para evitar distracciones como vestirse, trabajaba desnudo durante semanas
.
Ernest Hemingway antes de ponerse a escribir, salía al campo sin nada de ropa y trepaba por las moreras que había cerca de su casa.
Agatha Christie planeaba sus asesinatos a remojo, en una bañera victoriana.
John Steinbeck sacaba punta, exactamente a 24 lápices.
Jane Austen escribía en pequeños trozos de papel para poderlos esconder fácilmente si alguien entraba en la habitación.
Isabel Allende coloca bajo su ordenador libros de Pablo Neruda.
Esta humilde servidora, bucea por la red acompañada de buena música y un vaso leche fresquita para encontrar cosas que contaros y vosotros?